Mirada solidaria Senegal 2019: Así es Tonghor

Tonghor es el nombre que recibe el barrio del pueblo pesquero de Yoff en el que se encuentra la escuela de Ecodesarrollo Gaia y que está situado a unos 10km de Dakar. Aquí permaneceremos hasta el 13 de julio ayudando a revisar la salud visual y auditiva de los vecinos de la zona.

Durante estos cuadro días en Senegal, hemos tenido la oportunidad de ver cómo es la vida de las maravillosas personas que habitan Yoff. El comercio ambulante, el carbón y la pesca ocupan la jornada laboral de los vecinos. Siendo esta última labor la principal fuente de abastecimiento de la población.

Cada mañana y cada tarde, cientos de barcas se echan a la mar para realizar la pesca diaria. Los cayucos que usan para ello son dignos de admiración; fabricados en maderas que tallan a mano y pintados de llamativos colores que representan símbolos de éxito y buenos augurios.

Joven senegalés pintando su barca para pescar.

Los niños inundan las calles y las familias viven en abundantes comunas que autoabastecen con lo que ganan comerciando y pescando. Son muchas las casas que tienen gallinas o cabras para beneficiarse de huevos y carne.

Algo que nos llamó la atención desde que pusimos el primer pie aquí fue la cantidad de horas que dedican a jugar al fútbol. Y es que los senegaleses son unos enamorados de este deporte. Merece la pena ver la condición física de todos aquellos que participan en las ligas internas bajo un sol de justicia.

La pasada noche, tuvimos la suerte de presenciar un acto religioso en plena calle. Se trataba de un bautizo que congregaba a numerosas familias y en el que la música era la auténtica protagonista con varios yembés tocados a ritmos vertiginosos y coros de mujeres, hombres y niños. Un regalo que la casualidad puso en nuestro camino y que nunca olvidaremos.

Ceremonia religiosa en las calles de Tonghor.

Es admirable como la comunidad subsiste con lo justo, sin lujos ni productos innecesarios. Y sobre todo, siempre con una sonrisa.